Todo
empezó una bella tarde en el reino Tolere, un reino en el cual la gente tenía
poca interacción con la magia, un reino que estaba orgulloso de sus tierras y por
ende un gran exportador. Y orgulloso de sus caballeros los cuales habían
conseguido mantener la paz por ya 700 años.
Un reino
de gran tamaño a la par con los 4 principales del continente Aikon, con una
historia llena de grandes avances desde sus inicios.
En fin,
un hermoso reino que gobernaba los dominios del Sur.
Era una
fría tarde en la cual un viento otoñal sacudía levemente las ramas de los
árboles, meciéndolas como si las acariciara, como si se preparara para recibir
la noche.
En un
pequeño parque de la ciudad, incluso más antiguo que la misma historia del reino.
Un chico
- No, sería más correcto llamarlo un niño - permanecía sentado en la banca
central, la que había sido construida cerca del árbol principal del parque. Un
majestuoso e inmenso árbol que tuvo el honor de presenciar la unión y
nacimiento del primer rey y reina del reino Tolere.
Allí
yacía el pequeño muchacho, con la mirada perdida en el firmamento, ya sin
sentido en sus ojos, él simplemente estaba ahí meditando el porqué de su vida.
Llevaba
días en ello, como fue dejado en el orfanato a la edad de 2 años no recordaba a
sus padres, así que afrontó la vida solo desde pequeño.
No sabía porque
cada vez que veía este árbol sentía una opresión en el pecho, más esto no le
era desagradable, se podrá decir que era nostálgico. Todo era igual que los
días anteriores y como la noche parecía querer llegar, se dispuso a regresar a
su “hogar” el orfanato.
De
repente una niña aparece de la nada detrás del árbol, quizá uno o dos años
menor que él.
‘Que extraño’ (Niño)
Si, era
extraño ya que aunque era un parque conmemorativo no tenia gente que llegase,
en todo el tiempo que ha estado viniendo solo se ha encontrado con una o dos
personas y eran mayores.
Mientras él
pensaba la niña se le acercaba con cierto recelo y frunciendo el ceño como si
lo estuviera evaluando.
Cabello
claro, ojos celestes, no tenía idea de quien podría ser esta niña, pero de
pronto divisó en su rostro una pequeña pero cálida sonrisa.
No
entendía muy bien el sentimiento que nació al verla, pero su alma se regocijo.
Se quedó
junto a ella sin decir nada, por un corto tiempo la niña estuvo con él, y al
cabo de pocos minutos le sonrió otra vez y se retiró corriendo en dirección al
centro de la ciudad.
El niño
quedo pasmado por un tiempo grabando en su mente este momento, al escuchar las
trompetas del castillo regreso a sus sentidos, estas que resonaron fuertemente
por la ciudad indicaban la presencia de algún enemigo.
Un poco
asustado decidió no regresar al orfanato y rápidamente trepó en el gran árbol y
se escondió. Allí estuvo toda la noche hasta que la guardia real anuncio que el
peligro había pasado.
Fue una
Batalla salvaje, claro, como se dijo antes, los caballeros de la ciudad,
guerreros orgullosos y fornidos repelieron a los enemigos en breve, pero aun
así hubo bajas.
El niño
bajó del árbol y corrió al orfanato pero...
El
orfanato ya no existía.
Su hogar
fue uno de los pocos desafortunados lugares que perecieron en el asalto.
"Nana*~ -sniff- nana~~"
(K*: De
donde soy significa =mujer que cuida y atiende a los niños en una casa, algo asi
como niñera o nodriza)
Bueno
nana es algo así como una persona que te cuida desde pequeño que no son tus
parientes)
Solo se
escuchó eso como un pequeño gemido, el niño fue quien lo había pronunciado, mas
nadie respondió.
-sniff, sniff-
Se
acurruco en la entrada del orfanato en ruinas y allí sollozó por un tiempo.
A la
mañana siguiente tenía los ojos sin vida como los de un pez muerto pero aún
permanecía sentado en la entrada.
Ese mismo
día un hombre y una dama se le acercaron y le pronunciaron estas palabras:
“Hola niño” (Hombre ¿?)
“...............” (Niño)
“Bueno es difícil, pero tengo una propuesta para ti” (Hombre ¿?)
Al
escuchar eso el niño levantó la mirada y vio a un hombre grande y elegante, y
aunque no era musculoso, se podía sentir una gran fuerza en su mirada y a su
lado estaba una dama con un abanico cubriendo su boca.
Sin
pronunciar una palabra solo les clavo su mirada de pez muerto.
“...............” (Niño)
“Tch!, Bueno dime ¿Quieres vivir o vas a seguir aquí por el resto de tus
días?” (Hombre ¿?)
Al
escuchar eso una pequeña chispa regreso a su mirada y con ello los pensamientos
que tuvo en el parque.
'¿Por qué estoy vivo?, es
más, ¿Debo vivir?'- pensó.
“Imagino lo que piensas, pero si estas vivo debe haber una razón por la
cual no moriste ¿Verdad?” (Hombre ¿?)
“............... Pero mis amigos ya n—”
Fue
interrumpido.
“Mira, si estuvieran vivos, ¿Crees que te querrían ver en ese estado? A
sí que te lo pregunto otra vez, ¿Quieres vivir?” (Hombre ¿?)
Una
cálida sensación recorrió su pecho.
Finalmente
las lágrimas otra vez aparecieron en sus ojos, mas no dejo que salieran y con
voz temblorosa respondió:
“Sí señor, yo… yo quiero vivir” (Niño)
Una mano
se extendió y el la tomo.
Después
de eso regresó al parque varias veces pero no volvió a ver a aquella niña que
le salvo con una sonrisa y le permitió seguir con vida…
Este es
el inicio de la historia y por cierto este niño soy yo....
No hay comentarios:
Publicar un comentario